© Photographer
Pensando en los mitos del emprendedor, particularmente en el que le atribuye al emprendedor cierta propensión al riesgo, rescaté de entre mis “cosas archivadas” un editorial que escribí hace mucho tiempo y me pareció oportuno volver a compartir esta descripción sobre cómo el águila enfrenta una tormenta y cómo podemos comparar este comportamiento con la actitud que a veces tienen los emprendedores.
Cuando alguien desde la tierra ve a un águila, volando directamente hacia un temible frente de tormenta, podría pensar en la "tonta" decisión del animal, que no huye del fenómeno.
Sin embargo desde la altura, la realidad del águila es muy distinta.
Ella sabe que lo mejor que puede hacer es no dejarse perseguir por las nubes amenazantes.
Muy por el contrario sabe que si la enfrenta, la corriente ascendente generada por el mismo viento la empujara hacia arriba y, luego de soportar durante un centenar de metros el torbellino y la oscuridad de las nubes, por fin saldrá al cielo despejado, vera el sol y habrá dejado la temible tormenta a sus pies.. .
Del boletín “Conversando con un Coach”, de Patricia Hashuel
Cuando leí la historia del águila que enfrenta la tormenta realmente no me imaginé que alguien podría pensar en lo “tonta” que era sino más bien en lo audaz y temeraria que era el águila al enfrentar semejante peligro. Y eso es lo que muchos, erróneamente, creen que es un emprendedor, un audaz y un temerario que va “directamente hacia un temible frente de tormenta”.
Por lo contrario al igual que el águila de la historia tiene una visión distinta de las cosas (como el águila que observa desde la altura), mide los riesgos, toma la decisión y aprovecha la oportunidad; de la misma manera que el águila aprovecha la “corriente ascendente”.
Miguel Angel Nuñez
“Los emprendedores no arriesgan tanto como la gente cree... Por lo general, no son particularmente audaces, ni creativos, ni geniales. Pero toleran como pocos convivir con la incertidumbre y la ambigüedad.“ Amar Bhide.
|