|
En la vida como en los negocios es siempre importante estar preparado para percibir y aprovechar las oportunidades que se nos presentan. Muchas veces el éxito de los emprendedores depende de esta capacidad de ver lo que otros muchas veces no vemos.
Los que observamos (con sana envidia, o no tan sana) atribuimos el éxito de estos emprendedores a su suerte.
Sin embargo alguna vez me enseñaron que en realidad la suerte es estar preparado para la oportunidad…
Esta historia que me contó un amigo ilustra sobre la importancia de estar siempre preparado para cualquier circunstancia.
Era uno de los momentos más felices de mi vida.
Mi novia y yo habíamos andado por más de un año, y decidimos casarnos.
Mis padres nos ayudaron de toda forma posible, mis amigos me apoyaban, y mi novia era un sueño, un verdadero bombón y una excelente persona.
Sólo había una cosa que me molestaba mucho…. y era la mejor amiga de ella.
Era inteligente, dulce y extremadamente sexy.
A veces coqueteaba conmigo, lo que realmente me consternaba y ponía muy nervioso, me transpiraban las manos de sólo mirarla.
Un día, la amiga de mi novia me habló por teléfono y me pidió que fuera a su casa a ayudarle con la lista de los invitados a la boda.
Así que, inocentemente, fui para allá.
Ella estaba sola, y cuando llegué, me susurró que, ya que me iba a casar con su mejor amiga, y tomando en cuenta que ella tenía ciertos sentimientos y deseos hacia mi persona, y que ya no podía aguantarse más, que antes de que me casara y comprometiera mi vida a su mejor amiga, quería hacer conmigo el amor una sola vez. ¿Que podía decir?.
Estaba totalmente sorprendido, y no pude decir palabra, sólo tragaba saliva.
Así que me dijo:
“Iré al cuarto, y si tú lo deseas, entra y seré tuya.”
Admiré su escultural trasero (una verdadera obra de arte) mecerse al subir las escaleras.
Me levanté del sillón y estuve así, de pie, por un momento. Me di vuelta y fui a la puerta principal, la cual abrí, y salí a la calle, me dirigía a mi automóvil.
Mi novia estaba esperándome afuera.
Con lágrimas en sus ojos, me abrazó y me dijo:
“Estoy muy feliz y orgullosa de ti. Has pasado mi pequeña prueba. No podía tener a un mejor hombre como esposo”.
Moraleja:
“Siempre deja tus condones en el coche.” |