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Michael Jordan

 

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Escrito por Tom Coelho
Lunes, 10 Mayo 2010
  

Stock Image - Looooseeerrr!

“El mayor descubrimiento de mi generación es que cualquier ser humano
puede cambiar de vida, cambiando de actitud”.
(William James)

 

 

 

Un nuevo empleo, un nuevo emprendimiento, una nueva relación. Cualquiera sea su nuevo proyecto, apenas mediante actitudes renovadas será posible cultivar resultados diferentes. Finalmente, si usted camina el mismo camino, llegará solamente a los mismos lugares.

 

Actitudes son conclusiones, favorables o desfavorables, en relación a objetos, personas o eventos. Una actitud está formada por tres componentes: cognición, afecto y comportamiento.

 

 

El plano cognitivo está relacionado al conocimiento consciente de determinado hecho. El componente afectivo corresponde al segmento emocional o sentimental de una actitud. Por fin, la vertiente del comportamiento está relacionada a la intención de permitirse ser de determinada manera con relación a alguien, alguna cosa o situación.

 

Para mejor comprensión, tomemos el siguiente ejemplo. Algunas personas tienen el hábito de fumar. La pregunta que siempre se hace a los fumadores es el motivo por el cual no desisten de esta práctica aún estando conscientes de todos los daños a la salud científicamente comprobados.

 

 

Analizando este hecho a la luz de los tres componentes de una actitud podemos comprender lo que sucede. El fumador, en general, tiene plena consciencia de que su hábito es perjudicial para la salud. O sea, el componente cognitivo está presente. Pero, como él no siente que esta práctica esté contaminando su organismo, continúa fumando. Sin embargo, si un día una persona cercana muere víctima de un enfisema, o aún, el mismo fumador fuera internado con indicios de problemas cardíacos derivados del humo, entonces la puerta para acceder al aspecto emocional será abierta: al sentir el mal al cual se está exponiendo, el individuo decidirá actuar, cambiando su comportamiento: dejando de fumar.

 

Las personas creen que actitud es acción. Todavía, actitud es racionalizar, sentir y exteriorizar. Y no se trata de un proceso exógeno. Es algo interno, que debe ocurrir desde adentro para afuera. Y entre la concientización y la acción, es necesario sentir esta relación. O la siente, o no cambia.

 

Actitudes, como valores, son adquiridas a partir de algunas predisposiciones genéticas y mucha carga fenotípica, provenientes del medio en que vivimos, moldeadas a partir de aquéllos con quienes convivimos, admiramos, respetamos y hasta tememos. Así, reproducimos muchas de las actitudes de nuestros pares, amigos, personas de nuestros círculos de relaciones. Y las actitudes son bastante volátiles, motivo por el cual los medios acostumbran a influenciar a las personas, aún subliminarmente, en lo que atañe a los hábitos de consumo. De los pantalones de campana de los años 1970 a los anteojos del filme Matrix en el cambio de siglo, las modas son creadas todo el tiempo.

 

 

Las actitudes deben estar alineadas con la coherencia, o acaban generando nuevos comportamientos. Tendemos a buscar racionalidad en todo lo que hacemos. Es por eso que muchas veces cambiamos lo que decimos, o buscamos argumentar hasta el límite para justificar una determinada postura. Es un proceso intrínseco. Sin coherencia, no habrá paz en nuestra consciencia y buscaremos un estado de equilibrio que podrá pasar por el autoengaño o por la disonancia cognitiva.

 

Si usted está en etapa de transición – y normalmente estamos, sin que nos demos cuento de eso– acepte la invitación para reflexionar sobre sus actitudes. Y corra el riesgo de tener ideas creativas e innovadoras, además de deshacerse de las antiguas.

 

 

Tom Coelho.

 

Tom Coelho es educador, conferencista y escritor con artículos publicados en 15 países. Es autor de “Siete Vidas – Lecciones para construir su equilibrio personal y profesional”, por la Editora Saraiva, y coautor de otros cuatro libros. Contactos a través de e-mail tomcoelho@tomcoelho.com.br. Visite: www.tomcoelho.com.br e www.setevidas.com.br.

Última actualización ( Lunes, 10 de Mayo de 2010 15:49 )
 
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Comentarios  

 
0 #2 Miguel Angel Nuñez 11-05-2010 14:16
Cito a jose luis:
Una persona en un mismo trabajo, sabe en que lugar estara en 5 años y como prosperara economicamente y mentalmente , pero si decide renunciar o comenzar algo nuevo. que nadie conoce no sabe el futuro desconocido que le espera en 5 años, somos pocos los que ariasgamos el futuro familiar por un sueño.


Así es Jose Luis, no todos deciden tomar el riesgo de llevar adelante su propio proyecto. Igual cada vez menos la permanencia en un trabajo en sinónimo de estabilidad ... pareciera que esa noción estabilidad va quedando en el pasado.
Tal vez lo mas difícil para quien tiene que decidir dejar un trabajo sea afrontar la incertidumbre de no saber con cuánto dinero voy a poder contar, cuestión que es cierta en un empleo (aunque el salario sea muchas veces magro...).
Muchas gracias José Luis por tu comentario y muchos éxitos en "tu sueño".
 
 
0 #1 10-05-2010 23:04
Una persona en un mismo trabajo, sabe en que lugar estara en 5 años y como prosperara economicamente y mentalmente , pero si decide renunciar o comenzar algo nuevo. que nadie conoce no sabe el futuro desconocido que le espera en 5 años, somos pocos los que ariasgamos el futuro familiar por un sueño.
 

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