Ingresar

EmpreNautas Recomienda

Para Pensar

 

"Hay sólo una cosa que es más fuerte que todos los ejércitos del mundo, y eso es la idea a la que le llegó su momento.."

Víctor Hugo

Misericordia y agradecimiento. PDF Imprimir Correo
Escrito por Administrator
Viernes, 03 Abril 2009
  

Había un hombre que trabajaba en al oficina de correos, cuyo trabajo era procesar las cartas que traían la dirección ilegible.

 

Un día, llegó a sus manos una carta que traía escritura temblorosa y que iba dirigida a Dios, pero no tenía dirección alguna.

 

Como esa carta no iba a ir a ningún lado, decidió abrirla para ver de qué se trataba:

 

Querido Dios: Soy una viuda de 84 años, que vive de una pequeña pensión. Ayer, alguien robó mi bolsa que tenía 400 pesos, era lo que me quedaba de la quincena y ahora voy a tener que esperar hasta mi próximo cheque, no sé que hacer.

El próximo domingo es Navidad y había invitado a dos amigas mías a cenar, pero sin dinero, no tendré qué ofrecerles, no tengo ni comida para mí, no tengo familia y eres todo lo que tengo, mi única esperanza.

¿Me podrías ayudar? Por Favor...!

Sinceramente, María.


Fue tal el impacto que la carta causó al empleado postal, que éste decidió mostrarla a sus compañeros de trabajo, todos quedaron acongojados y hicieronuna colecta... comenzaron a buscar en sus bolsillos y carteras, al final de la tarde habían hecho un cooperación de 360 pesos, los cuales guardaron en un sobre y se lo mandaron a la dirección del remitente de María.

 

 

Esa tarde, todos los empleados que cooperaron, sintieron un rico calorcito en el ambiente y una sensación de satisfacción que tal vez no experimentaban desde hacía mucho tiempo, al saber lo que habían hecho por María y sus amigas.

 

Llego la Navidad y se fue. Algunos días después de la Navidad, llegó a la oficina de correos otra carta de María, la cual reconocieron inmediatamente por la  escritura y porque iba dirigida a Dios.

 

La abrieron y todos con curiosidad escucharon lo que decía:

 

 

Querido Dios: Con lágrimas en mis ojos y con todo el agradecimiento de mi corazón te escribo estas líneas para decirte que hemos pasado, mis amigas y yo, una de las mejores Navidades de la vida, y todo por tu maravilloso regalo, debes saber que siempre hemos sido fieles a tu mandato y hemos seguido todos tus mandamientos, tal vez ésa sea la razón de tu benevolencia con nosotras y en especial conmigo.
Gracias Dios, por cierto, faltaban 40 pesos, nada importante, seguramente se los robaron esos ladrones del correo.

 

 

Última actualización ( Sábado, 24 de Julio de 2010 11:46 )
 
Share
Cerrar ventana   X

¡¡Boletín Electrónico EmpreNautas GRATIS!!

 

Suscribite ya y empieza a recibir todos los meses información imprescindible para el emprendedor y para todo aquel que desee iniciar su negocio.

 

Suscribite desde aquí