Ingresar

EmpreNautas Recomienda

Para Pensar

 

"El hombre racional se adapta al mundo. Por eso, el progreso depende de los irracionales."

George Bernard Shaw

Las Incubadoras de Empresas PDF Imprimir Correo
Escrito por Jorge Pablo Sela
Domingo, 20 Diciembre 2009
  

El concepto de incubadora de empresas surge en el estado de Nueva York a fines de la década del 50, cuando Joseph Mancuso, adquiere una fábrica en desuso que había pertenecido a la  empresa Massey Ferguson, y transforma el predio en un condominio para pequeñas empresas, adicionando a la infraestructura física algunos servicios como secretaría, contabilidad, ventas, marketing y otros, compartiendo las firmas que allí se gestan sus costos en comunidad. (MENEZES, 2005)

 

Las incubadoras de empresas, aparecen entonces como “arreglos institucionales” (GOMES, 1999) pertinentes para dar cuenta de los objetivos políticos de mejorar cualitativamente las condiciones para el desarrollo de la tecnología y la innovación, a partir de jugar un rol articulador entre ciencia y entorno productivo (ONDATEGUI,2001).

 

En América Latina, resulta particularmente significativa la experiencia de Brasil. En 1984, como resultado del acuerdo entre el CNPq (Conselho Nacional de Desenvolvimiento Científico e Tecnológico) e instituciones localizadas en San Carlos-SP, Joinville-SC, Campina Grande-PB, Manaus-AM y Santa María-RS, y con el objeto específico de generar compañías de base tecnológica,  comienza el desarrollo de una actividad (MADEIROS et.al 1992) que da cuenta según el reporte anual de la ANPROTEC (Associação Nacional de Entidades Promotoras de Empreendimentos Innovadores) de   377 incubadoras en el año 2006.

Particularizando la situación de las incubadoras en Argentina, podemos referir que su impulso definitivo (*1) emerge a partir del Programa Columbus, auspiciado por el Consejo de Rectores de Universidades Europeas durante los años 1991 y 1992, a partir del cual se capacitan los primeros recursos humanos que posteriormente desencadenarían procesos de incubación (LOREGARAY, 2003; VERSINO, 2000; FARDELLI y CIANCIO, 2004). Las primeras incubadoras, correspondientes en primer lugar a la Universidad de Luján y la Universidad de La Plata la segunda, se conforman a partir del impulso que apalanca el Programa de Incubadoras Productivas y de Base Tecnológica creado en 1995 por la Unidad Generadora de Empleo del Ministerio de Producción de la Provincia de Buenos Aires, quien en una primera etapa efectivizó un subsidio de $ 20.000 para el acondicionamiento edilicio. Ambas incubadoras comenzaron a funcionar en el año 1997.  A partir de allí, el número de iniciativas ha ido incrementándose sostenidamente.

 

En 1998 el Instituto de Desarrollo Empresario Bonaerense (IDEB)  y  la Agencia de Inversiones del Ministerio de Economía Nacional organizan el 1º Seminario Internacional de Incubadoras  y Parques Tecnológicos, lo que motivó la formación de la Federación Bonaerense de Parques Científicos y Tecnológicos (ParquesCyT) y finalmente,  en 1999 se crea la AIPyPT (Asociación de Incubadoras de Parques y Polos Tecnológicos) quien nuclea las iniciativas que en este sentido se desarrollan en nuestro país.
El marco institucional para la creación de la INCUEI en la UNLu, fue el Programa Emprendedor, concebido para desarrollar una serie de acciones agrupadas en diferentes áreas complementarias de trabajo  directamente relacionadas con las actividades centrales de la propia Universidad, es decir con docencia, investigación, extensión y vinculación. 
Así,  las  acciones  de este programa se extendieron mas allá del ámbito local en el estímulo a la creación de empresas, habiendo desarrollado transferencias a múltiples y distintas instituciones públicas y privadas no sólo en  la comunidad de origen, sino también en las localidades de Baradero, Bragado, 9 de Julio, Bolívar,  Mar del Plata (conjuntamente con la Universidad Tecnológica Nacional)  y la Universidad Nacional de Río Cuarto como parte de sus actividades de sensibilización en la temática, significando estas últimas además, experiencias de colaboración inter-universitaria sumamente interesantes.

 

 

Sin embargo, en nuestro país se evidencia una aparente contradicción entre el creciente interés que estas herramientas despiertan como vehículos para la promoción de la innovación y el enriquecimiento del entramado productivo,  y el impacto efectivo que las Incubadoras están produciendo, a diferencia de otros países. Al respecto, arriesgaremos una serie de conclusiones que nos permitan acercarnos a una comprensión mas acabada de esta realidad:

  1. Las condiciones específicas de contexto, no son las mismas que en los países de origen en las cuales estas herramientas han sido concebidas. Y tal vez la adopción de modelos sin una transducción adecuada, signifique que los mismos terminen respondiendo a demandas, necesidades y objetivos que no sean los que nuestra realidad técnica, económica, productiva y aún política y social,  requiera para su desarrollo. Sin dudas, su rol y modalidades de funcionamiento, exigen una urgente redefinición.
  2. El interés por estas herramientas como objeto de políticas es relativamente creciente. Considerando el tipo de proceso que las mismas deberían llevar a cabo, evidentemente resultan instrumentos atractivos, sobre todo si se visualiza el impacto que efectivamente estas herramientas están teniendo en otros lugares del mundo. La disociación entre los procesos económico-productivo y los desarrollos científicos que se realizan en centros de investigación y universidades, hacen que resulte interesante pensar en la construcción de instituciones articuladoras como un mecanismo de efectividad en la promoción de la tecnología y la innovación.
  3. El marco institucional de soporte a los proyectos, se evidencia como relativamente más débil que en los países y regiones de origen de tales herramientas. Son muy pocas las instituciones que han tomado verdaderamente a su cargo el desarrollo de estas herramientas, lo que  parece resultar insuficiente en términos de objetivos, magnitudes e impacto. Como se ha mostrado, la generación de sinergias efectivas implica una activa participación de instituciones y organismos que en nuestro contexto, no han tomado como propia la temática ni manifiestan interés activo por ella. Las instituciones promotoras, si bien han dado pasos importantes en el desarrollo de estas herramientas, en términos generales no parecen tampoco haber madurado con claridad el rol que deben jugar en estos procesos.
  4. La magnitud de los recursos invertidos, podría ser aún insuficiente y su atomización podría agravar aún más este problema. En nuestro país resulta claramente insuficiente la inversión en ciencia y tecnología, y se percibe también una débil participación relativa de los actores privados en estos procesos. Particularmente para el caso de la promoción de Incubadoras, este nivel de inversión resulta más insuficiente aún. Sumado a ello, la distribución de escasos recursos entre múltiples instituciones que genuinamente reclaman la posibilidad de acceder a los mecanismos de promoción para estimular procesos de desarrollo, en muchos casos dispersas geográfica y aún institucionalmente,  atenta contra la posibilidad de ejecutar proyectos  de gran impacto.
  5. Los instrumentos financieros utilizados para la promoción, no parecerían ser los más adecuados. Los pocos fondos disponibles para la promoción de incubadoras y parques, están restringidos en cuanto a sus posibilidades de aplicación por los condicionamientos que surgen en la lógica implícita en el tipo de financiamiento que les da origen. En función de las restricciones que imponen los organismos prestatarios, se plantean inconsistencias en los mecanismos de asignación y en la aplicación concreta a las erogaciones de los proyectos, porque obligan a las incubadoras y parques a adoptar algunas características y sesgos (so pena de ser excluidas de la posibilidad de acceder al financiamiento) que tal vez no contribuyan directamente  al objetivo de la promoción tecnológica,  de la innovación y de la creación de empresas.

 

Lic. Jorge Pablo Sela
selajp@gmx.net
Coordinador Seminario de
Formación Emprendedora
UNIVERSIDAD NACIONAL DE LUJÁN

 

Referencias bibliográficas

FARDELI  Claudio y CIANCIO Mariana (2004) “Incubadoras de empresas en Argentina: surgimiento, desarrollo y perspectivas”. Ponencia presentada a la V Reunión Nacional de AIPyPT. PTMI, Misiones.

GOMES Erasmo (1999). “Polos tecnológicos y promoción del desarrollo: ¿hecho o artefacto?”. Revista Redes, Nº 14. Universidad  Nacional de Quilmes.

LOREGARAY Valeria (2003) “Gestión de empresas innovadoras: Las incubadoras de empresas en Argentina”. Publicación del Centro de Estudios de Sociología del Trabajo Nro. 41. Universidad de Buenos Aires.

MEDEIROS, J.A.; MEDEIROS, L.A.; MARTINS, T.; PERILO, S. (1992) ”Polos, Parques e Incubadoras -a busca da modernizasao e competitividades”. Brasilia, CNPq, IBICT, SENAI.

MENEZES, Robert K. O que é incubadora de empresas? Disponible en Internet al 22/06/2005l en http://www.executivosenegocios.com.br/empreendedorismo/empreendedorismo009.htm.

ONDATEGUI Julio César (2001)  “Los parques científicos y tecnológicos en España: retos y oportunidades” Dirección General de Investigación. Comunidad de Madrid. Disponible en Internet  al 01-07-05 en: http://www.clminnovacion.com/srinnovacion/innovacionCLM/publicacion/parques.htm

VERSINO Mariana y HOESER Utz (2005) “The incubation of knowledge-intensive firms in Argentina: A review on the sector´s 10th anniversary”. Paper presentado ante la 5th Triple Helix Conference “The capitalization of Knowledge: cognitive, economic, social & cultural aspects”. Turin-Milan.

(*1) Existe un antecedente incipiente anterior en la Universidad del Comahue (LOREGARAY, 2003) pero finalmente los procesos de incubación se generalizan recién a mediados de la década del 90.

Última actualización ( Miércoles, 27 de Enero de 2010 22:38 )
 
Share

Escribir un comentario

Código de seguridad
Refescar

Cerrar ventana   X

¡¡Boletín Electrónico EmpreNautas GRATIS!!

 

Suscribite ya y empieza a recibir todos los meses información imprescindible para el emprendedor y para todo aquel que desee iniciar su negocio.

 

Suscribite desde aquí